El arte a través de la tecnología es el elemento común de la exposición “Artware5”, una muestra que reúne en Lima a artistas digitales de todo el mundo que, como los del Renacimiento, también son matemáticos o arquitectos.

Procedentes de países como Estados Unidos, Alemania, Japón, Argentina o Perú, los creadores presentes en “Artware5” introducen la tecnología como parte fundamental de sus obras, en donde el proceso de investigación es tan importante como el resultado final.
“Todos son artistas investigadores, que le quitan al arte esa cosa romántica, de individualismo, que me parece muy obsoleta”, señaló a Efe el curador de la muestra, el italiano afincado en Perú Umberto Roncoroni.
“Es un regreso a la idea del artista como era en el Renacimiento”, cuando “también eran científicos, arquitectos, matemáticos”, agregó.
Siguiendo esta argumentación, los cuadros expuestos en la galería del Instituto Cultural Peruano Norteamericano, en el centro histórico de Lima, son sólo el final del proceso: El software que albergan las pequeñas computadoras situadas en las esquinas de las salas es la verdadera obra de arte.
Y es que el artista digital, según Roncoroni, tiene ese objetivo: crear un programa para luego cederle el control de la obra al propio sistema que, tras introducirle los datos necesarios y dejándole cierto grado de autonomía, da fruto a una obra de arte acabada.
Los visitantes de “Artware5” pueden comprobarlo al acercarse a las computadoras instaladas y ver, jugando con las diferentes posibilidades que brindan los programas, cómo sus decisiones dan resultados similares a los expuestos.
La parte interactiva es para Roncoroni otro de los aspectos que diferencian el arte digital del tradicional, ya que a diferencia del segundo, que se queda en los museos o galerías, “son trabajos distribuidos en internet, que siguen viviendo antes o después de la exposición”.
Aquí también radica el componente “político” de éste tipo de arte, ya que muchas de las obras están creadas con programas de libre distribución, lo que permite que otros investigadores o artistas los modifiquen y apliquen en sus propios trabajos.
“El software libre es algo en donde cada uno contribuye con su pequeña medida en la cultura universal. Ese ideal de la libre distribución del saber, de la creatividad, está aquí y ese sí es un hecho político”, señaló Roncoroni, quien tras estudiar filosofía y pintura en Milán vio la computación como una nueva vía creativa.
Y es que para Roncoroni, que también expone en “Artware5”, “otro de los intereses del creador digital es romper el esquema del sistema del arte y encontrar un modo diferente de distribuirlo, de usarlo”.
El artista recuerda que cuando comenzó a trabajar en éste terreno “todo era una cosa entre unos pocos aficionados”, y pone de ejemplo un seminario de animación al que asistió hace más de 20 años en el Siggraph, el certamen de arte digital más importante del mundo y que cada año se celebra en la ciudad estadounidense de Los Ángeles.
El curso era impartido por John Lasseter, cuya compañía “Pixar” es la responsable de la película que éste año abrió el festival de cine de Cannes; sin embargo, y en las propias palabras de Roncoroni, en aquel seminario eran “cuatro gatos en un sótano”.
Aún así, para el curador de “Artware5” aún falta para que el arte digital alcance su madurez y tenga plena conciencia de sus posibilidades y limitaciones.
“Pero eso es lo bonito, a diferencia de otros campos agotados, este está completamente abierto. Para un joven, a diferencia de la pintura, aquí falta mucho por avanzar”, concluyó.

(*) “ArtWare 5 o los creadores renacentistas del siglo XXI” -crónica periodística-

Umberto Roncoroni
Graduado en pintura en la Academia de Bellas Artes de Brera. Licenciado en ilustración y diseño gráfico de la Escuela de Artes Aplicadas a la Industria de Milán. Docente de la Universidad de Lima y de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha realizado exposiciones en las ciudades de París, Lima (Centro Cultural de España, Centro Cultural de la PUCP, Municipalidad de Miraflores) y Milán (Congreso Internacional de Generative Art del Politécnico de Milán).

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