Muchos dicen no saber como fue que aquella melodía llegó a sus oídos.

Sentir el zumbido de ese moscardón maldito en el medio de los olvidos, era como saber que el destino estaba marcado.

¿Cómo poder contar lo que estamos viendo sin que el corazón y la razón no quieran ser parte de esa geografía?
¿Cómo sentarse al costado del camino cuando el desfile de miserias humanas nos invita a encolumnarnos con pancartas de protesta?
¿Cómo ser simplemente un mirón, y con cámara, lapicera,  grabador, o lo que fuera, guardar el suspiro para que la memoria lo mese?

Elegí esta profesión porque nunca supe que la elegí.
Se me fue haciendo carne en la medida que veía a los grandes como preguntaban y se preguntaban.
El mejor periodista es el que escucha el silencio más suave de las turbulencias de las emociones.
El mejor periodista es el que grita lo que otros callan, para decirle a los sordos que se puede escuchar debajo del agua.
El mejor periodista es el que suda esperanza a pesar de las miserias de las corporaciones medíaticas.

El mejor periodista es el que sólo duerme con su conciencia, y se despierta atento a  construir historias.
Una historia es la comida necesaria de nuestra dieta.
Una historia es la cachetada más dolorosa en el rostro de nuestras hipocresias.

Una historia es la vida en capítulos, y nuestra vida un suspiro guionado.

¿Se puede cotizar la necesidad de contar historias para que otros sepan de la historia humana?
¿Podemos humanizar a los grandes dueños de medios para que sepan que la esencia somos nosotros?

El mejor periodista no es el que interroga y encuentra respuestas seguras: Esas verdades siempre son dudosas…
No es el que relata el oro de los dioses, sino el barro que inunda los alrededores: Esos detalles son ladrillos que construyen sociedades honestas…
El mejor periodista no es una refinada prostituta que se cotiza en bolsa: Esas lagartijas no son periodistas, son “gordos” empresarios con “gordos” pretextos…
El mejor periodista es el que vive en su casa aunque permanentemente resida en los alrededores.
Es un soplo de aire fresco cuando la tormenta estalla, y es la paz que busca respuestas…
El mejor periodista es ser otros sin dejar de ser uno.
Es el zumbido del moscardón que se niega al silencio, y es la mejor profesión del mundo porque te elige a ti:

Y cuando te das cuenta es demasiado tarde…

“En nuestro día” (Eduardo “Dady” Rubio)
7 de Junio de 2009 – Día del periodista –

Anuncios