La crisis financiera mundial los hizo subsidiados (argentinitos) a todo el mundo. Será por eso que a los holandeses le llegó la hora de comenzar a pensar en “cajas panes” como en la época de Alfonsín…
“Al pan…pan…y a los holandeses…mejor que se queden con Máxima…”

/info EJC/ 

“…Holanda pagará el salario de 60 jóvenes periodistas que prestarán sus servicios en diversos periódicos editados por compañías privadas. El Gobierno holandés ha destinado más de 4 millones de euros al proyecto, que tendrá una vigencia de dos años.
Durante ese período los diversos diarios del país podrán utilizar los servicios de hasta dos de estos periodistas con salario subvencionado.
El ministro holandés de Comunicación, Ronald Plasterk, ha explicado que la medida responde al hecho de que suelen ser los periodistas más jóvenes los primeros en perder su trabajo cuando hay recortes. Su cartera aún tiene otros 8 millones de euros para destinarlo a más acciones de rescate del sector…”
(*)  CV de Ronald Plasterk (traducido al español): Click Aquí

 Es importante señalar, independientemente, de la información que Ronald Plasterk es todo un personaje:
“…Ronald Plasterk siempre ha mezclado ciencia y política. Sus contribuciones al debate del estudio del ADN y de las células madre le llevaron a intervenir en los medios de comunicación. Escribe una columna para el diario holandés De Volkskrant y en domingos alternos aparece en un programa de televisión sobre política. Sin embargo, Plasterk rehuye del glamur televisivo: “Existe esta percepción si pasas dos minutos en televisión cada dos semanas: la gente cree que vives en el estudio de televisión”, dice bromeando.
Las primeras experiencias periodísticas de Plasterk fueron durante su época de estudiante en la Universidad de Leiden. Allí, estudiaba biología y escribía en el periódico de la universidad. “Me interesé en la política gracias a los debates públicos acerca del ADN, las células madre y Dolly. Al principio, mis columnas trataban de estos temas. 
Pero no puedes escribir sobre la misma oveja cada semana, así que empecé a tratar otros temas. Más que nada porque la ética de la ciencia se solapa de alguna manera con la política”, recuerda. “Sin aspirar a ello, mi debate político funcionó y ahora escribo el manifiesto para el Partido Laborista holandés para las próximas elecciones”, explica. Como estudiante, Ronald añadió sustancia al debate…”
(*) No te pierdas este reportaje, viejo, pero te lo pinta de cuerpo entero: Click Aquí

Anuncios