La noticia podría sonar a un gran huracán del verso Chino, aquí en la Argentina:

“..Los bancos centrales de China y la Argentina firmaron un acuerdo histórico mediante el cual China pondrá a disposición durante tres años unos 10.200 millones de dólares –70.000 millones de yuanes–, para asegurar la estabilidad cambiaria en el país y así no seguir quemando reservas. La iniciativa le permitirá al Gobierno, en un contexto de crisis de financiamiento, fuerte demanda de dólares contra escasa liquidación de divisas de exportadores, vencimientos de deuda y fuga de capitales, contar con la ayuda del gigante asiático en caso de iliquidez por una corrida contra el peso. Técnicamente se trata de un swap (canje) de monedas en el intercambio comercial. De esta forma la Argentina podrá pagar las importaciones chinas en yuanes y no verse obligada a pagar en dólares, que hoy escasean en el país. El preacuerdo –el primero con un país latinoamericano– implica un distanciamiento con el FMI. El objetivo de China es desplazar al dólar como moneda de referencia mundial y crear una nueva. En la plaza local, el billete verde cerró sin cambios, a $3,73 bajo la supervisión de bancos oficiales que vendieron 100 millones de dólares para mantener la cotización…”

(*)
Para Fidel no es un cuento Chino sino el huracán que avanza…y avanza…
.

En estos días muchos cables hablan del potencial económico de China. Ayer 28 de marzo fue la principal agencia de noticias norteamericana la que reconoce que “China es la única economía importante que sigue creciendo con fuerza en el mundo…
“En su segundo reproche al liderazgo estadounidense en una semana —continúa el cable, no muy amable al final del párrafo—, el gobernador del banco central chino, Zhou Xiaochuan, aseguró que la rápida respuesta de China a la fase de contracción económica internacional —incluyendo un paquete de estímulo equivalente a 586.000 millones de dólares— ha demostrado la superioridad de su sistema político, autoritario y unipartidista.”
La agencia AP de inmediato divulga las palabras textuales del gobernador del banco central chino:
“Los hechos son evidentes y demuestran que en comparación con otras economías importantes, el gobierno chino ha tomado medidas políticas puntuales, firmes y eficaces, demostrando la ventaja de su sistema… “, tomadas de unas declaraciones de Zhou que según afirma la agencia fueron difundidas en el sitio de internet del Banco Popular de China.
“Cuando faltan dos semanas para la cumbre del Grupo de los 20 países de economías más importantes (G20), —añade el cable— el 2 de abril en Londres, Zhou exhortó a los demás gobiernos que asistirán a que otorguen a sus ministros de Finanzas y bancos centrales toda la autoridad para que puedan ‘actuar audaz y eficazmente, sin tener que pasar a través de un proceso largo o incluso doloroso de aprobación’.
“China ha dejado en claro su aspiración: quiere un dólar estadounidense estable e in-cluso ha defendido la creación de otra moneda mundial paralela. Beijing se opone al proteccionismo —prosigue dicha agencia— y está exigiendo que se le presten más oídos sobre cómo se regulan los sistemas financieros y cómo se rescatan, mientras se abstiene de hacer cualquier promesa de nuevos planes de rescate o estímulo en su propio suelo.
En la parte final de su cable, expresa:
“… el primer ministro chino Wen Jiabao ha instado a Washington a que la unión norteamericana siga siendo ‘una nación creíble’.
“En otras palabras, Beijing quiere que Washington evite estimular la inflación con un gasto excesivo del gobierno en paquetes de salvamento y estímulo.”
Por lo que puede apreciarse, la influencia de la República Popular China en la reunión de Londres será enorme desde el punto de vista económico ante la crisis mundial. Eso no había ocurrido nunca antes cuando el poder de Estados Unidos reinaba totalmente en ese campo.
Por otro lado, en nuestro hemisferio es divertido ver cómo se agitan las entrañas del imperio, lleno de problemas y contradicciones insuperables con los pueblos de América Latina, a los que pretende dominar eternamente.
Quienes lean las declaraciones del piadoso católico Joe Biden en Viña del Mar, que descarta levantar el bloqueo económico a Cuba, suspirando por una transición interna que en nuestro país sería francamente contrarrevolucionaria, se asombrarán. Sus lamentos plañideros dan lástima, especialmente cuando no existe un solo gobierno latinoamericano y caribeño que no vea en esa medida antediluviana un lastre del pasado. ¿Qué ética subsiste en la política de Estados Unidos? ¿Cuánto queda de cristiano en el pensamiento político del Vicepresidente Biden?
.

Fidel Castro Ruz
Marzo 29 de 2009
3 y 43 p.m.


Anuncios