Ella era la verdad que buscaba la respuesta a la desaparición de su hijo.
Ella era su hijo en aliento y rabia.
Ella era la sana costumbre de vencer la derrota…
“…Con motivo del reciente fallecimiento de la luchadora social Concepción García del Corral o Mamá Corral, como la llamaban los zapatistas, el subcomandante Marcos escribió un cuento que le dedicó.
En el texto, el líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) recordó la reunión que sostuvo una delegación de la Comisión Sexta con integrantes del Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua. Doña Concepción García del Corral era la de más edad… y la más fuerte, puntualizó. Como si los calendarios buscando a su hijo José de Jesús no la hubieran agotado; como si el no claudicar le permitiera ver más lejos.
Señaló que en aquella ocasión “hablaron los compas familiares”. Palabras más, palabras menos, dijeron: “Queremos saber la verdad”.
Doña Concepción fue más lejos: “Si Dios me ha dado tantos años de vida es porque José de Jesús está vivo y lo voy a encontrar”.
“No recuerdo si ésas fueron sus palabras exactas, pero creo que sí el sentimiento”, puntualizó Marcos en el texto cuya versión íntegra se puede consultar en la edición electrónica de La Jornada...”
UN CUENTO QUE SE NUTRE DE LA MUERTE PARA SEMBRAR VIDA…
A quien corresponda:
De madrugada, como de por sí, llegó la noticia. Más fría se hizo la noche fría y, al amanecer, nos descubrimos como con un hueco, como si algo nos faltara, como si hubiéramos perdido algo muy propio.
La geografía donde nos ha tocado luchar a nosotros, nosotras, las zapatistas, es muy extendida. En los mapas lleva el nombre de “México” y caminar sus rincones es una tarea todavía más dilatada.
En el calendario de la Sexta llegamos a uno de sus rincones más extraños, porque a pesar de lo que el mapa y el kilometraje recorrido indicaban, la historia, esa compleja red de calendarios y geografías de abajo, señalaba uno de nuestros adoloridos corazones: Ciudad Juárez, Chihuahua.
Ciudad Juárez. La de las jóvenes obreras asesinadas impunemente. Asesinadas por ser mujeres, por ser jóvenes, por ser trabajadoras… por ser. La de la digna rabia de los habitantes de Lomas de Poleo, resistiendo ataques, trampas, calumnias, silencios.
La de Mamá Corral…(*)
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