La noticia no deja de sorprender por su protagonista, y bella, exponente de “te caes y te levantas…carajo”:
“…El nuevo álbum de Britney Spears debutó como número uno en ventas en Estados Unidos y en otros cinco países, según informó el miércoles su sello discográfico, y sus promotores han añadido nuevas fechas a la gira mundial de regreso de la alicaída estrella pop.
“Circus”, el sexto disco de estudio de Spears, vendió 505.000 copias en Estados Unidos durante la semana que culminó el 7 de diciembre, siendo uno de los mejores estrenos del año.
Spears se ha convertido en la única artista en los 17 años de historia de la firma de sondeos Nielsen SoundScan en tener cuatro discos que han vendido 500.000 o más copias durante su primera semana a la venta.
El álbum también consiguió el primer lugar en Brasil, Canadá, Japón, México y Suiza, según explicó el sello Jive Records. También consiguió meterse entre los 10 primeros puestos en otros siete países, incluyendo Gran Bretaña, donde debutó en cuarto lugar.
El sitio de internet Metacritic.com, que reune reseñas de diversas fuentes, le otorgó a “Circus” una calificación promedio de 66 puntos sobre 100. El diario New York Times dijo que “sus nuevas canciones son de un pop bailable vigorizante e ingenioso”.
En Estados Unidos, Spears ha logrado el primer puesto en cinco ocasiones. Pero su disco anterior “Blackout”- publicado en noviembre del 2007 en medio de su extenso colapso en público- debutó en el segundo lugar, con 290.000 unidades.
Spears, de 27 años, anunció la semana pasada que comenzará su primera gira mundial tras cinco años en marzo del 2009…” (Informe de Agencia Reuters – Los Angeles – EU)
Posdata con gusto a poema:
“Un día miró de reojo su silueta que estaba dormida con el tiempo, y quiso llorar.
Miró su sonrisa maltrecha con su mueca de olvido, y quiso llorar.
Se arrojó al fondo de sus miedos, y quiso llorar.
Miró la dulce melodía de un tiempo de goce, y quiso llorar.
Beso a la desdicha que se disfrazó de serpiente, y quiso llorar.
Lloró sin saber de lágrimas. Y esperó por su premio.
Quiso ser mujer, sin dejar de ser niña. Y supo que el amor no sabía de llantos.
Ese día en lugar de llorar, quiso ser sólo sonrisa…”
DR – “Esa niña sin risa…” – 2008
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