Son momentos en que la palabra debe ser simplemente, o en toda su complejidad, la menos prolongada posible.

Usted sabe por su condición de “olvidado” del sistema, que las “revanchas” tienen sabor a una frutilla en medio de la torta, o un sabor amargo que todavía juguetea en la boca.
Mi amigo Obama es hora de pensar en Estados Unidos, y dar paso al olvido de “sentirse el gendarme del mundo occidental, cristiano y antiterrorista”.
Llegó la hora de comenzar a levantar cuerpos desnutridos de las calles de New York o Missouri.
Es el tiempo que “el sueño Americano sea sólo de los norte-americanos”. Su derecho a la justicia en igualdad de oportunidades. Y no la oportunidad para intervenir estados soberanos del resto del planeta.
Es tiempo de devolverle al “negro” del sur, la condición de ciudadano del norte. Y con vuestro norte marcar el destino de una Nación que sea motor de oportunidades.
Es hora de mirar para abajo y a la izquierda. Como diría Marcos. Allí estamos los que resistimos a mirar para arriba, porque nos dolía el cuello, en tan mala posición.
Estimado Obama no será un camino sencillo en un hogar que se pintó, por muchos siglos, de “blanco” y no de pueblo.
Alguien alguna vez se subió a una montaña para mirar a los ojos a los que estaban abajo, pero a su misma dimensión.
Mirando a los ojos del poderoso le dijo: “Será más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico por la puerta del paraíso…”
Ahora que tienes las llaves de la puerta del poder, recuerda que jamás fuiste “un camello”, a lo sumo el “perro guardián” de los sueños de los olvidados del sistema norteamericano.
Dady Rubio
Director de Notianza
periodista – bloggero
Patagonia Argentina
Anuncios