El periodismo independiente, demócrata y colaboracionista, del siglo XX y principios del XXI, en los Estados Unidos (de Bush) se llamó New York Times.
Fue necesario unos cuantos periodistas – y sus noticias- de dudoso “chequeo de fuentes”, la crisis de los diarios de papel, la baja publicitaria y accionista, y la partida de Bush, para que el NYTimes se ponga un sombrero mexicano y se coma unos cuantos tacos.
“…El multimillonario empresario mexicano Carlos Slim ha comprado una participación de un 6.4 por ciento en el grupo de medios New York Times Co, dijo el miércoles el editor que publica el diario del mismo nombre.
Slim, el segundo hombre más rico del mundo de acuerdo con la revista Forbes, es el segundo inversionista destacado que este año compra una parte de la compañía estadounidense, que publica The New York Times, el Boston Globe y otros diarios más pequeños…”
Y como no hay “cuate sin que ruede unos cuantos tiros” el señor de México señaló:
“… que no está realizando un movimiento estratégico en los medios estadounidenses y no quiso decir cuánto pagó por la participación o si podría incrementarla en el futuro.
De acuerdo con Forbes, Slim, hijo de inmigrantes libaneses y un peculiar empresario que evita los aviones privados, los yates y otras comodidades de los ejecutivos, tiene una fortuna estimada en 60,000 millones de dólares, detrás de Warren Buffett, presidente ejecutivo de Berkshire Hathaway, quien posee un capital de 62,000 millones de dólares.
La empresa telefónica de Slim en México Telmex, un ex monopolio estatal, tiene el 90 por ciento de las 20 millones de líneas fijas en el país y su firma de telefonía celular América Móvil es la mayor de América Latina con operaciones de México a Brasil…” (info Reuters)
Los argumentos de Times son mucho más preocupantes, o auspiciantes, en la era del “mundo digital”:
“…A inicios de este año, Times fue el foco de atención de otro inversionista de alto nivel. El fondo de cobertura Harbinger Capital Partners amasó una participación similar a la de la familia Ochs-Sulzberger, que controla Times a través de una clase especial de acciones.
Harbinger ha buscado cambios en Times para atender a las erosionadas acciones, que han caído mientras que los ingresos de la empresa por publicidad han bajado y los lectores acuden a Internet en busca de noticias…”
Posdata en tiempos de cólera: Experiencias como la realizada por Letras Alteñas y Notianza (dos Blogs Latinos), de periodismo 2.0 en tiempo real, le imprimen a la era digital, y a la crisis del papel gráfico, un doble compromiso: “generar una web que socialice el conocimiento de manera independiente y lejana de las corporaciones”
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