“El orgullo (del catalán orgull y francés orgueil), y a veces
también dicho soberbia (del
latín superbia), es idea que tiene varias
significaciones positivas y negativas dependiendo mucho en la perspectiva
filosófica que se propone. El mismo término significa cierto sentimiento y
también las acciones, virtudes o vicios, que de él provienen…”
(Wikipedia.org)

La tapa de Noticias, de su último número que adelanta Bloc de Periodista, no muestra una fotografía, o fotomontaje, de algún personaje de estos últimos días o funcionario corrupto, ahora es el crudo editorial de Jorge Fontevecchia: 100 días de anarquía…”El reino de la estupidez”…
En el último párrafo señala su deseo final, ante el fin de los cortes de ruta y el envió del decreto de Retenciones Móviles al Congreso de la Nación: “Y Cristina Fernandez, responsable máxima de la crisis, tiene la obligación de no debilitar aún más su administración. Ella, todos, necesitamos un gobierno realmente fuerte.
Tan fuerte que sea capaz de bajar el tono y moderar los gestos. Tan fuerte que no confunda nunca más soberbia con fortaleza…”

En esta disputa por el poder, de gobernar y concentrar, la soberbia se convierte en orgullo y la fortaleza en herramienta de contención…

Lo dijo ella misma no hace mucho, y lo vuelvo a repetir: “El gobierno no es el poder. Este es sólo el 33 por ciento de los que son elegidos, y el resto se reparte entre los medios de comunicación y los grupos económicos, que no los eligen los ciudadanos…”
Entonces cuando, en pleno discurso de batalla, se señala que a los representantes de las organizaciones del campo no los eligió nadie. En referencia, al voto popular electoral. La puerta se cierra a cualquier justificación posterior, como sector de presión o protesta.
¿Sorprende esta soberbia denunciada como antidemocrática?
¿El poder no es la conjunción de las contradicciones en un objetivo común?
¿La Argentina no es el mejor ejemplo de la soberbia, en la manera de gobernar, como orgullo de gestión?

Señalamos los puntos irrenunciables en la construcción de ese “Poder soberbio de Gobernar”:

1- Para destinar políticas de distribución lo primero es acumular riqueza.
2 – El poder de los medios de comunicación es la debilidad de las políticas de Estado que se aplican.
3 – El orgullo de una gestión es la medida de su trascendencia en obras que lo superen.
4 – Los funcionarios son herramientas momentáneas de aplicación, y por ello son reciclabes.
5 – La iglesia es una voz que se escucha a los lejos, y se dice que aturde.
6 – El ejercito debe ser el brazo armado menos utilizado.
7 – Los gremios son la esencia de la comida que no debe indigestar.
8 – Tener mano dura en las decisiones más blandas que se apliquen.
9 – La democracia no debe ser un slogan sino un tema musical de moda.
10 – El género no debe ser una justificación sino una metáfora de nuestros sueños.
11 – La soberbia es demostración del amor propio que nos falta.
12 – Los compañeros de ruta serán los futuros traidores del camino.
13- Sólo la verdad nos hará humanos.
14 – Los grupos económicos deben ser los socios dormidos de nuestras pesadillas.
15 – El deber es la contracara de la riqueza que se guarda y se mezquina.
16 – La libertad de opinión será el desayuno, pero no la cena (cae pesado ir a dormir con el estómago lleno).
17 – Serás lo que debas ser, y si no serás oposición eterna.

Creo que este gobierno ganó su pulseada con los sectores del Campo en el mismo momento que Alfredo De Angelis dejó de ser cadena nacional, para comenzar a ser “el otro mellizo”.
Cristina no dejará de ser Nestor, al igual que Mirtha no dejará que Lilita Carrio no coma el postre en su almuerzo.
Este país es único por sus miserias históricas más que por sus triunfos momentáneos: Si no comprendemos esto, seguiremos escribiendo con la vista puesta en Europa, y los acentos del New York Times.

Dady Rubio (periodista – Director de Aluvión Blogs Alternativos)
Junio 2008
Tapa Revista “Noticias”, anticipo de Bloc de Periodista.
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