(Editorial de autor: Martes 6 de Mayo)

“Se debe hablar claro y no de la claridad…
Se debe hablar libre y no de la libertad…
Se debe ser digno y no hablar de la dignidad…”

Juan Gelman

La pelea entre Cristina Fernandez, su marido (ex-presidente) Nestor Kirchner y miembros del Gobierno Nacional, contra el multimedio Clarín (o mejor dicho Noble) no es político, o económico, solamente: Es fundamentalmente “ideológico”.

Y es allí donde hay que detenerse para entender que sucede en esta pelea.

Me gustaría comenzar por atrás del principio: “Muchas veces desde los medios de comunicación nos quieren hacer bajar los brazos a todos los argentinos. Atrás de esos mensajes negativos, de que todo está mal, se esconden otros intereses: quieren torcerle el brazo al Gobierno”.
“Nadie puede mentirle todo el tiempo a un pueblo. Tarde o temprano las máscaras se caen. Tengo confianza en la inteligencia del pueblo que sabe que atrás de esos montajes, se esconden intereses económicos profundos”.

De esta manera Cristina F de K, señalaba el terreno de la pelea contra la “oposición” a su Gobierno, en su último discurso en Malvinas Argentinas.
Es decir “no hay oposición política partidaria” a este gobierno: Lo que hay es un “poder oculto que constituye el verdadero poder de la Argentina”.
Se puede explicar en palabras de la misma Presidenta cuando le preguntaron: ¿Que es tener el poder en este país?.
No es sólo gobernar (respondió)… El poder es sólo un 30 por ciento para la clase política institucional, y el restante 70 por ciento lo tienen quienes nunca se presentan a elecciones…Son los grupos económicos y los medios de comunicación…(sentenció sin parpadear).

Señores…entonces el panorama es totalmente claro: Si sólo tengo el 30 por ciento, y el restante porcentaje es ajeno. O trato de convivir con él, y hasta ser su socio, o voy en búsqueda de su porción de la torta.
Cristina F de K está en una “guerra alzada” en procura del 70 por ciento restante: Ni un paso atrás…hasta la victoria final…

Si no puedo con ellos….entonces me hago socio de ellos…

En el tiempo del gobierno de K, la revista Noticias del editorial Perfil, es decir otro “opositor a CFK”, señalaba lo siguiente:

“(…) Hace unos días el ministro Julio De Vido visitó a Kirchner para darle una buena noticia: “La operación es posible, los tanos van a comprar”, fue, palabras más, palabras menos, la misteriosa frase que disparó la charla.
El ministro aludía a que Telecom Italia estaba dispuesto a hacer uso de la opción de compra del 48% que hoy manejan sus socios del Grupo Werthein en Telecom Argentina, una empresa actualmente intervenida por el Ejecutivo.
¿De qué plata hablamos?
Por cotización de mercado, de casi US$ 400 millones. Según la ambición de Werthein, de US$ 700 millones (pagó hace 4 años US$ 160 millones, buen negocio). De Vido tenía la data de primera mano: se lo había confirmado personalmente el presidente de la telco, Gabriele Galateri di Genola, un día después de reunirse con la Presidenta en la Casa de Gobierno.
“Pero los Werthein nos suben el precio, no podemos comprar si no vamos con un socio local”, se resguardó Di Genola para no prometer lo que no sabía si podía cumplir.
“Yo tengo un candidato -largó De Vido-, ¿qué le parece Clarín?”.
Según un testigo del encuentro, al directivo le pareció perfectamente viable asociarse con el mayor grupo de medios de comunicación de la Argentina y uno de los líderes de habla hispana. Aunque veía complicaciones legales en la transacción y debía digerir semejante propuesta con sus accionistas europeos.
A Kirchner también le parece una operación compleja, pero prefiere tenerlo ahí a Magnetto antes que a los Werthein o al millonario mexicano Carlos Slim. Lo dijo expresamente. Es un sueño. Y soñar es gratis: en su momento creó la expectativa de quedarse con el 18% de las acciones de Clarín que supuestamente iba a vender Goldman Sachs.
La operación, efectivamente, sería posible, pese a sus costados sinuosos. Telecom Italia opera en la Argentina mediante el control del 50% de Telecom Argentina y comparte el directorio con los Werthein, que ingresaron en la compañía en el 2003 cuando se quedaron con la participación que había vendido entonces France Telecom.
Actualmente la compañía es auditada por la Comisión Nacional de Comunicaciones y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia porque debe determinarse el impacto de la compra en Europa del 23,6% de Telecom Italia por parte de Telefónica de España sobre las operaciones de ambas en el país.
Según Werthein, Kirchner y Magnetto -felíz coincidencia-, ahora que Telefónica es parte de Telecom Italia, si ésta última ejerciera la opción de compra sobre los papeles del grupo Werthein -que vence en diciembre de este año-, la telco española se quedaría indirectamente con el monopolio del mercado de la telefonía fija que hoy comparten Telefónica y Telecom de Argentina.
Por eso el Gobierno nombró 2 veedores en el directorio de Telecom. Los españoles insisten en que su participación local sólo alcanza el 1,7% accionario. Los representantes italianos del directorio de Telecom Argentina giraron a Roma un informe que desmiente las afirmaciones de sus socios argentinos y ratifican que no cambiaría el control de la compañía.
Para peor, el holding italiano Generali -uno de los cuatro grupos de ese origen que se asociaron el año pasado con Telefónica de España para desembarcar en Telecom Italia por unos € 4.200 millones- le compraron a la misma familia Werthein la mitad de su paquete accionario, 47,5%, en La Caja.
Conclusión: el Grupo W tiene de socio en La Caja a una empresa respaldada por el Estado italiano que integra el mismo consorcio que permitió a los españoles ingresar a Telecom con el repudio de los Werthein.
Semejante cruce de intereses, paradójicamente, facilita una salida. Telecom podría comprar la parte de Werthein con un socio más estratégico: la alianza con un holding de medios como Clarín permitiría a los italianos recuperar posiciones en toda la región, donde aparecen francamente desplazados por Telmex, de Slim. El multimedio local podría, a la vez, internacionalizarse con un socio inversor. Ambos formarían un buen mix de contenido y tecnología para poder ofrecer el servicio triple play -de telefonía, acceso a internet y TV- que Clarín bloqueó hasta ahora a las propias telefónicas invocando la legislación argentina (…)”.

Cuánto tiempo pasó de esta nota de tapa de la revista Noticias a esta carta abierta de Jorge Lanata a Clarín:

“…Clarín, finalmente, reaccionó a la tapa del domingo de Crítica de la Argentina. Lo hizo con su estilo: nunca de frente, sin dar nombres, usando eufemismos. Es un diario donde se vive en el pasillo, y se susurra miedo burocrático al poder, propio y ajeno. El trabajo sucio le tocó a Ricardo Kirschbaum, editor general. La nota se titula “De antinomias y oportunistas”.
Allí, Kirschbaum se refiere a la “feroz campaña” contra el diario, una oficial y “otra paraoficial, aunque se presente como independiente”. Kirschbaum pisa huevos –como siempre– mientras habla del Gobierno, y dedica el final de su artículo a hablar de “actores menores, si se quiere miserables; una jauría que se ha lanzado a morder algo del mercado que tiene Clarín.
Son plagiarios de otros que, al menos, demostraron alguna originalidad y que (…) sólo reproducen argumentos oficiales. Mendigan un poco de difusión y venta porque los lectores no los eligen. Y se proclaman opositores, originales, cuando son apenas trasvestidos”.
Kirschbaum cometió, entre otros errores, el de pensar que, al no mencionar a Crítica de la Argentina, evitaríamos cualquier contestación, por aquello de que “al que le quepa el sayo, que se lo ponga”.
Que Clarín acuse a este diario de oficialista es realmente gracioso. Que no advierta que ellos mismos cobijan al verdadero Boletín Oficial, también.Y Kirschbaum no lo desconoce, desde que Clarín –o Héctor Magnetto, da igual– decidió comprar la totalidad de Página/12. Él –en aquel momento, número tres del diario– fue una de las seis o siete personas que estuvieron al tanto de toda la operación, hecho que me consta.
Lo gracioso, también, es que Kirschbaum hable de periodismo independiente: según su currículum, publicado por la Fundación Konex, entró a Clarín en 1976 y hasta los ochenta fue redactor, jefe y secretario de la sección Política, además de columnista del área.
Una lástima, ¿no? Los mejores años de su carrera avalando los negocios y los asesinatos de la dictadura. En la sección Política, para colmo. ¿Cuántos supuestos “enfrentamientos” habrá publicado Kirschbaum? ¿Cuántos nombres habrá silenciado? Kirschbaum presenció el montaje de Papel Prensa, la acumulación de la deuda externa, la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para hablar sólo de hechos públicos y publicados.
Todo ese tiempo diciendo solamente que sí. Da un poco de lástima, Kirschbaum.
Kirschbaum sostiene que “hay una jauría que quiere morderle un poco de mercado a Clarín”.
Ésa parece su definición del hecho de sacar a la calle un nuevo diario: un producto hecho por perros para morder a otros. Nunca había leído esta visión canina de la profesión….
Después de todo, esto ha sido escrito por un plagiario de sí mismo, travesti que tiene, con Kirschbaum, una sola diferencia: puede mirar de frente a los ojos…”

Si la verdad es ideológica entonces que es Clarín para Cristina F de K…

Creo que Clarín es el mejor “opositor con poder” que tiene el gobierno hoy. Debería decir: Es una parte del “Poder” que no quiere ser “socio”, ni “compañero de ruta” , de un gobierno que señala a la señora de Noble como de “pasado dudoso en la Dictadura y de hijos no aclarados”.

Me imagino a Julio Ramos, un eterno “opositor a Clarín” si viviera hoy, con seguridad estaría destapando champagna en algún despacho de la Casa Rosada. En honor a su memoria: Si le quedaron algunas de la época de Menem…su amigo.

Clarín es igual a La Nación es esta guerra por el “poder real” en la Argentina: Ambos fueron funcionales a la Dictadura según los muchachos K.
Hoy es Todo Noticias el canal de cable que miente, y Telenoche la caja de pandora que descubre lo oculto de un gobierno que le pegan por no ser “derecho ni humano”.
El escenario es “el primer gobierno de Perón”, los discursos serán “los de la Tendencia Revolucionaria del peronismo de los setenta”, la idea que la “oposición política no exista” y se materialice en los cartelitos que llevan los “jóvenes asalariados de Máximo K”.
No está mal elegir pelear por el poder real, si este no está en una “Democracia con contenido social y justicia”. Cristina F de K, no se enoja por un simple “resfrío de titulares” en el diario de mayor circulación en el país, con su canal abierto que llega a más de 5 millones de televidentes, y sus anexos medíaticos a otros tantos.

Yo también me pelearía con Goliat antes que con David Carrio.

Hace unos días estuvo Tom Wolfe invitado por el Grupo Noble, y especialmente por Clarín. El padre del Nuevo Periodismo señaló: “…El futuro pertenece a la no-ficción, créanme. El futuro es el periodismo, de verdad. Nunca morirá, no puede ser asesinado.
Espero que tengan la oportunidad de heredar el viento, así como las lecciones del pasado. Necesito decirles que deben sentir la responsabilidad de sacar la verdad: ojalá tengan la oportunidad de hacerse cargo de las mentes y corazones de su gente”…
Sólo espero que esta guerra “sangrienta” no deje muertos que después debamos llorar, sin ser parte de los deudos.
La verdad siempre deja secuelas cuando todo está oculto. Y si no pregúntele a Nixon como dijo Tom Wolfe.

Dady Rubio – periodista y Director de Notianza –

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