“…Por temor al absentismo, las autoridades rusas han emprendido una enérgica campaña de presiones e incentivos para que los ciudadanos acudan a las urnas el próximo domingo a votar en unas elecciones presidenciales, cuya principal incógnita es el nivel de asistencia.

El candidato del Kremlin, Dmitri Medvédev, ha gozado de una avasalladora ventaja en los medios de comunicación frente los otros tres contendientes y nadie duda que los comicios permitirán legitimarlo como sucesor de Vladímir Putin.
El líder ruso transferirá el cargo de presidente en mayo próximo tras haberlo ejercido el máximo de dos mandatos de cuatro años permitido por la Constitución. Para que los electores no se queden en sus casas, los programas de televisión del domingo serán deliberadamente aburridos e insulsos, incluso con repeticiones de emisiones recientes…”

Usted pensaba que sólo era prioridad de los Estados Unidos, tener un 30% de participación ciudadana en las elecciones históricas. O que era necesario “la obligatoriedad” como en nuestro país: La zanahoria del sistema no tiene ideología, sino una metodología de sometimiento, para determinar el goce pleno de “La Democracia”.
En Rusia también se cansaron de las “mafias”, los políticos, y los versos de un “capitalismo moderno” que les asegura “un vivir dignamente con libertad”. Ellos no se van a comer el garrón…

La zanahoria que comienza a descomponerse…

“…En Moscú los ciudadanos son presionados para que voten, desde distintas instituciones como las administraciones responsables de las comunidades de vecinos, los lugares de trabajo y los centros de enseñanza. Ayer, la compañía de móviles MTS enviaba un mensaje a sus abonados, incluidos los extranjeros, exhortándoles a acudir a los colegios con el argumento de que su voto “es importante para el país”.
En los transportes públicos se habían instalado altavoces que exhortaban a los pasajeros a proveerse de un billete a quienes planearan no estar cerca de su colegio electoral el domingo.

Estos llamamientos son legales, pero se transforman en muchos casos en amenazas e intimidaciones, según denuncia la oposición, que recoge firmas bajo el lema: “No a la farsa”.
Junto a las amenazas para los que no voten, que legalmente no pueden ser cumplidas, hay también premios para los obedientes.

Por haber votado masivamente durante los comicios parlamentarios del pasado diciembre, los habitantes de tres pueblos de la región siberiana de Janti-Mansiisk recibirán como premio nuevas viviendas en sustitución de “las viviendas viejas y en mal estado” actuales, según la agencia Itar-Tass.

El concurso de reparto de viviendas continúa el 2 de marzo, y las autoridades del distrito de Janti-Mansiisk exigen ahora un 85% de participación como mínimo…” (Fuente PILAR BONET – Moscú -@ciberpaís)

Un chiste y un editorial que se pregunta: ¿Cuál es el poder real en Rusia?

Putin y Medvedev van a cenar un restaurante.
Putin pide un bistec.
El camarero le pregunta: ¿Y el vegetal?
Putin contesta: “El vegetal también quiere bistec”…

¿Y quién mandará en el Kremlin?

Carolina Robino Enviada especial de BBC Mundo a Moscú

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