La propuesta surgió en plena campaña francesa, por las elecciones municipales, pero no deja de ser una polémica abierta: ¿La memoria debe ser una materia pedagógica como reafirmación de nuestra identidad?

“…Nicolas Sarkozy ha decidido aparcar los avatares de su vida privada e involucrarse en la campaña de las elecciones municipales, en las que su partido podría sufrir un descalabro similar al que padece su popularidad en la opinión pública francesa.

Esta semana se ha multiplicado en desplazamientos y ha realizado propuestas de todo tipo.

La penúltima, la de confiar durante un curso a los alumnos de quinto de primaria (10 años) la memoria personalizada de cada uno de los 11.000 niños judíos franceses que perecieron en los campos nazis durante la II Guerra Mundial, ha generado una enorme polémica y un rechazo casi generalizado…” (Fuente: J. M. MARTÍ FONT – París – El País)

Francia recupera el horror humano como enseñanza para no repetir los dolores de la incomprensión y el totalitarismo: ¿Y en nuestro País se podrá hacer?

“…La propuesta fue lanzada por Sarkozy el pasado miércoles en un discurso en el Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia.
A partir del curso que viene, cada alumno estará vinculado durante un año, y de forma simbólica, a una de esas víctimas para recordar su memoria.
“La petición no viene de nosotros”, dijo el presidente de dicho consejo, Richard Prasquier, pese a que se mostró favorable a la idea, “más en su aspecto pedagógico que como un deber de memoria”.

“En ningún momento el niño debe sentirse culpable”, añadió.
Sobre la base de este argumento, son muchos los psicólogos y maestros que se han pronunciado en contra. La crítica más radical le llegó de una superviviente del Holocausto, Simone Veil, que fue deportada a Auschwitz cuando tenía 16 años y cuya familia fue exterminada.
Para la ex ministra y ex presidenta del Parlamento Europeo, una de las mayores valedoras del jefe del Estado francés, la idea es “inimaginable, insostenible, dramática y, sobre todo, injusta“…(Click para leer el editorial de El País de España)

El debate está abierto, y la decisión de Sarkozy se sostiene en plena campaña proselitista:

“…Pese a ello, Sarkozy, que ayer visitó una escuela acompañado por el ministro de Educación, Xavier Darcos, insistió en la idea.
“No se traumatiza a un niño con el regalo de la memoria de un país”, señaló. Para el presidente se trata de “una iniciativa contra todos los racismos, contra todas las discriminaciones”…”

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