(Diario “Río Negro”) En el documento final, “país por país”, la SIP volvió a destacar el fallo y consideró que la Corte Suprema de Justicia ha adoptado “claras decisiones que tienen trascendencia institucional”.
Agrega que la sentencia, resuelta por mayoría, “ha fijado criterios objetivos sobre la racionalidad y los recaudos para evitar la discriminación en la distribución de publicidad oficial” y recuerda que “el gobierno de la provincia de Neuquén obró arbitrariamente al reducir sensiblemente la publicidad con ese medio de prensa en diciembre de 2002 y suprimirla en enero de 2003”.
“El tribunal no se limita al aspecto económico, sino lo encuadra en la esencia de la libertad de prensa. El criterio de la Corte es que la supresión de la publicidad oficial es un modo de censurar indirectamente una noticia del diario que era inconveniente para el gobierno, y por lo tanto, pidió al gobierno de Neuquén que en el plazo de un mes establezca criterios razonables para la distribución de la pauta publicitaria”.
Reseñó cómo votaron los jueces: tres en disidencia, y la mayoría considerando que se trata de afianzar la libertad de expresión y la protección a los medios para que exista un debate plural, y planteando que no es necesario que se demuestre un daño o asfixia económica.
El documento transcribe el espíritu de fallo: “El gobierno no puede presionar a los medios de prensa lesionando la integridad del debate publico, porque lesiona la libertad de prensa y el legítimo interés del diario “Río Negro” y sus lectores a contar con la información de los actos de gobierno.

La prensa libre no aspira a obtener una suerte de subsidio estatal, sino que los fondos públicos sean invertidos con racionalidad”: http://www.rionegro.com.ar/diario/2007/10/17/200710r17s01.php

Es importante señalar que este diagnóstico sobre el ejercicio de nuestra profesión en nuestro continente “no es novedoso en su práctica de denunciar las formas burdas de censura periodística”, incluyendo el peligro de vivir en compromiso con la búsqueda de la verdad.

Se señala a Venezuela sobre los usos del poder en desmedro de dicha libertad, pero se niega a realizar un estudio sobre la utilización de los medios venezolanos por parte de grupos económicos anti-democráticos.

En este sentido la SIP mira con un solo ojo la realidad latinoamericana, algo que no escapa también a la visión de Miami respecto de los “peligros de gobiernos totalitarios en el continente Americano”.

A propósito como está la libertad de prensa en el Gobierno de Bush?
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