La frase corresponde a una criancera, del sector chacras, en la Colonia Pastoril “Cristo Redentor”.
La frase suena contundente a la luz de la sequía prolongada en dicho sector, pero abre un gran interrogante sobre el sector de la economía zapalina que ocupa una mano de obra cercana a las 200 familias.
“No sabemos el motivo de que no tenemos agua para los animales…pero aquí no llega nada” señala la vecina entre sollozos y bronca.
Esta semana los productores del Cristo, como se los conoce comúnmente, llevarán sus reclamos y situación a las autoridades municipales y provinciales.
Es importante señalar que en el caso de los incentivos productivos al sector, los únicos aportados hasta ahora llegaron por vía del Ministerio de Producción de la Provincia, y aquellos generados por el organismo del INTA a nivel Nacional.
La situación es terminal para estos crianceros que han perdido su único sustento y pérdidas económicas que sólo serán compensadas con algún subsidio por parte del estado.
Un dato extraoficial señala que el único canal a cielo abierto que posee agua, no potable, para riego sería propiedad de un conocido funcionario provincial, ex-propietario de un gimnasio, y pariente cercano del intendente electo (?)
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