Todavía no se acallaron los gemidos, sonrisas, plegarias y besos, de Ingrid Betancourt desde que está en libertad.
Hay mucha tela para cortar, con seguridad y detenimiento, luego que el frío comience a disipar la “niebla de Uribe”.
Pero mientras tanto, su compañera de cautiverio ( y misma causa ?) Clara Rojas, liberada con anterioridad, se [...]
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